MADRID 1 Abr. (EUROPA PRESS) -
La médica del Servicio de Medicina Preventiva del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, la doctora Helena Moza Moriñigo, ha recalcado que la vacunación mejora la protección y la salud de los pacientes inmunocomprometidos, como aquellas que reciben una terapia inmunosupresora, que padecen una afección que afecta a su sistema inmune o los enfermos oncológicos.
"Muchos creen que tienen la vacunación contraindicada, pero es al revés. La vacunación puede mejorar su protección y su estado de salud", ha afirmado la doctora Moza Moriñigo que, junto con el enfermero de control de infecciones del hospital, Jaime Turégano, ha puesto en marcha la Consulta de Vacunación para Pacientes Inmunodeprimidos para estudiar de forma personalizada los riesgos de cada paciente, ofreciéndoles apoyo a su sistema inmunológico.
Este tipo de pacientes tienen "un sistema inmune exhausto", por lo que se les realizan analíticas sanguíneas en las que se establece su estado de inmunosupresión a través de factores como el cociente entre linfocitos CD4 y CD8, y el nivel de linfocitos naive que posean.
"Con esta información decidimos qué terapias protectoras son las más adecuadas, que pueden ser inmunoglobulinas o vacunación", ha añadido, resaltando que los casos más complejos son aquellos con neoplasias hematológicas malignas que hayan recibido más de dos líneas de tratamiento.
Esta consulta también puede beneficiar a otros enfermos crónicos, como aquellos que sufren la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que "deben vacunarse" de todas las patologías relacionadas con virus respiratorios, como neumococo, tosferina o haemophilus, aunque "no suelen hacerlo".
Del mismo modo, se ofrece la vacunación a pacientes crónicos con afecciones dermatológicas, reumatológicas o nefrológicas, quienes se pueden "beneficiar" del refuerzo de sus sistema inmune, para lo que ha destacado la importancia de no descuidar los calendarios vacunales de las personas adultas.
"Cuando envejecemos se produce un fenómeno que se denomina inmunosenescencia que es el envejecimiento del sistema inmune. La vacunación ayuda a paliar este proceso", ha agregado.
La doctora Moza Moriñigo ha recordado que el sistema inmune desarrolla una respuesta frente al antígeno específico de la vacuna recibida, que además sirve de "entrenamiento" frente a diferentes patologías.
"Este proceso, que ha sido muy estudiado en pacientes con VIH, lo apreciamos diariamente al estudiar las analíticas de los pacientes tras ser vacunados. Tienen mayor número de linfocitos y mejor cociente entre linfocitos CD4 y CD8. Por eso recomendamos tanto la vacunación", ha explicado.
Por último, ha manifestado que la vacunación es la "cuarta pata" de un estilo de vida saludable, que permitirá prolongar la vida de las personas junto con "llevar una vida activa físicamente", "comer sano" y "vivir en un entorno saludable".