MADRID 3 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un equipo mutidisciplinar del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER), el Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) y la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) ha desarrollado unas gotas oculares para tratar la retinosis pigmentaria que han sido probadas con éxito en modelos preclínicos.
Según se recoge en el estudio, publicado en 'Biomedicine & Pharmacotherapy', estas gotas oftálmicas, colirios de transportadores lipídicos nanoestructurados (NLC), están cargadas con el anticuerpo monoclonal adalimumab (ADA), dirigido contra la citoquina TNFa, involucrada en la inflamación de la retina y, por ello, en la progresión de la retinosis pigmentaria.
Los investigadores han evaluado la toxicidad retiniana y corneal, la permeación corneal, la difusión a la retina, y los efectos sobre la disfunción, la degeneración y la inflamación retinianas de estas gotas en ratones, demostrando que el colirio de NLC-ADA presenta una excelente permeación corneal, ausencia de toxicidad y una alta distribución retiniana en ratones.
Los resultados indican que las gotas oculares con NLC-ADA mejoran la función retiniana, disminuyen la degeneración y la inflamación sin causar efectos tóxicos. Tal y como ha afirmado la investigadora Regina Rodrigo del CIPF, esta estrategia ofrece "una vía no invasiva de administración y un nuevo enfoque para la lucha contra la retinosis pigmentaria, al ser independiente de los defectos genéticos y potencialmente útil para otras enfermedades oculares inflamatorias".
Así, estas gotas se convierten en una posible terapia para los pacientes que padecen esta enfermedad, que tiene una alta variabilidad genética y clínica, lo que dificulta tanto el diagnóstico como el tratamiento, y para la que solo hay aprobada una opción terapéutica para uno de los más de 130 genes asociados a ella.
Esta innovadora tecnología ha sido considerada susceptible de patentabilidad, lo que ha llevado a las tres instituciones participantes (CIPF, UPV/EHU y CIBER) a solicitar una patente internacional. Este avance refleja el potencial del tratamiento para ser desarrollado y utilizado a nivel global.
El estudio ha sido financiado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), la Generalitat Valenciana y la Fundación ONCE con el apoyo de la asociación RETINA CV.