MADRID 4 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española de Rehabilitación y Médicina Física (SERMEF) ha señalado que el ejercicio físico terapéutico "debe ser dosificado de manera precisa y personalizada, ajustándose a las características y evolución de cada paciente", del mismo modo que se hace con cualquier tratamiento farmacológico.
"Este enfoque permite no solo maximizar los resultados clínicos, sino también reducir hospitalizaciones y optimizar el uso de recursos sanitarios", han señalado los médicos rehabilitadores Marta Supervía y Enrique Sainz de Murieta, coordinadora del Grupo de Trabajo de Obesidad y Sarcopenia de la SERMEF y miembro del mencionado grupo, respectivamente.
Además, han destacado que el ejercicio debe ser supervisado por un profesional capacitado para garantizar su efectividad. En este punto, han resalatado la figura del médico rehabilitador, que es el especialista indicado para garantizar que esta forma de terapia sea efectiva, segura y adaptada a las particularidades de cada persona, contribuyendo a mejorar su calidad de vida y a prevenir complicaciones a largo plazo.
"La formación avanzada de los médicos rehabilitadores permite integrar el conocimiento de la anatomía, fisiología y patología con la práctica clínica para asegurar que los programas de ejercicio sean seguros y efectivos en todos los pacientes, incluyendo los más complejos", han indicado.
RESULTADOS POSITIVOS EN DIVERSOS ÁMBITOS
Los profesionales han insistido en que el ejercicio terapéutico personalizado tiene un impacto positivo en distintas áreas. Así, han detallado que en pacientes oncológicos el ejercicio supervisado por un médico rehabilitador ayuda a mitigar efectos secundarios como la fatiga, neuropatías periféricas o el linfedema.
Para personas con patologías respiratorias como la EPOC o el asma, el ejercicio terapéutico mejora la función pulmonar y la tolerancia al esfuerzo, facilitando las actividades cotidianas y mejorando su capacidad vital. En pacientes de enfermedades cardiovasculares, actúa como puente entre la recuperación clínica y funcional y la prevención secundaria.
Asimismo, en personas mayores, la intervención del médico rehabilitador puede ayudar a prevenir caídas, fracturas y a mantener la independencia funcional. En el caso de los pacientes con discapacidades graves, el ejercicio terapéutico contribuye tanto al fortalecimiento físico como a la reintegración social y laboral.
Con todo ello, los médicos rehabilitadores han hecho hincapié en que el ejercicio prescrito de forma adecuada no solo tiene beneficios en el corto plazo, sino que se convierte en una herramientas poderosa para garantizar la mejor salud funcional duradera y evitar complicaciones de cara al futuro.