MADRID 27 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española Interdisciplinaria del SIDA (SEISIDA) ha advertido de la graves consecuencias globales para la lucha contra el VIH, ya que están poniendo en peligro "décadas de avances" en la respuesta global al virus, amenazando con un aumento significativo en nuevas infecciones, muertes y sobrecarga de los sistemas sanitarios en países de ingresos bajos y medios.
En febrero de 2025, los cinco mayores donantes (EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania y Países Bajos), que aportan más del 90 por ciento de la ayuda mundial contra el VIH, anunciaron recortes del 8 al 70 por ciento en sus contribuciones. Esto se traduce en una reducción combinada del 24 por ciento en la financiación internacional entre 2025 y 2026.
"De manera alarmante, EEUU, responsable del 73% de estos fondos, suspendió temporalmente PEPFAR, su principal programa de apoyo al VIH, el 20 de enero de 2025. Si esta suspensión se vuelve permanente, la respuesta global se verá profundamente afectada", advierten en un comunicado.
"Las consecuencias de estos recortes podrían ser devastadoras", señala Pablo Ryan Murua, presidente de la Sociedad Española Interdisciplinaria del SIDA (SEISIDA).
Los recortes, que detallan en dos estudios publicados en la revista 'The Lancet HIV' y en 'Journal of the International AIDS Society', proyectan que, de materializarse la reducción de financiación y la interrupción de lan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del Sida (PEPFAR, por sus siglas en inglés), podrían registrarse entre 4,43 y 10,75 millones de nuevas infecciones adicionales y entre 0,77 y 2,93 millones de muertes relacionadas con el sida hasta 2030.
Ryan advierte que la tendencia descendente de infecciones y muertes por VIH, lograda en la última década, podría revertirse. "Los países afectados han reducido las nuevas infecciones en un 8% anual y las muertes en un 10% anual desde 2010. Sin los recursos necesarios, estas mejoras corren el riesgo de detenerse, perdiendo el progreso alcanzado frente al virus", señala.
SEISIDA cree que los recortes financieros tendrían efectos devastadores en la vida de las personas con VIH. Se estima que la suspensión de PEPFAR podría dejar sin tratamiento antirretroviral a 222.000 personas al día en 54 países. Incluso una interrupción breve en la financiación podría causar entre 39.000 y 100.000 nuevas muertes en un solo año.
Además, los programas de prevención de la transmisión materno-infantil y la atención pediátrica se verían gravemente afectados. En el peor escenario modelado, las nuevas infecciones en niños podrían aumentar un 221%, lo que significaría 882.000 infecciones pediátricas adicionales y 119.000 muertes infantiles adicionales para 2030.
Las poblaciones clave, como personas LGBTI, trabajadores sexuales y usuarios de drogas, enfrentan un riesgo desproporcionado debido a estos recortes. Aunque representan el 55% de las nuevas infecciones globales, históricamente han recibido solo el 2% del gasto en prevención en países de ingresos bajos y medios. La reducción de financiación limitaría aún más su acceso a servicios esenciales, aumentando la marginalización y el estigma.
El presidente de SEISIDA considera que la crisis amenaza con hacer retroceder la respuesta global al VIH hasta niveles de hace más de una década. En el peor escenario, las nuevas infecciones y muertes por VIH podrían regresar a los niveles de 2010 para 2026 y 2031, respectivamente. "Esto compromete el cumplimiento de los objetivos de ONUSIDA para 2030 y podría retrasar el fin de la epidemia hasta 2036 o más", añade.