A pesar de los avances significativos en el estudio de las enfermedades cardiovasculares, todavía existen áreas poco exploradas que podrían tener un impacto crucial en nuestra salud a largo plazo. Aunque los efectos de las enfermedades del corazón son ampliamente conocidos, la investigación sobre cómo estos problemas pueden influir en el deterioro cognitivo es aún limitada.