MADRID, 28 Mar. (EUROPA PRESS) -
El 59 por ciento de los españoles ha asegurado sufrir problemas de estrés, mientras que un 48 por ciento percibe que tiene depresión en alguno de sus grados y un 23 por ciento problemas de ansiedad, según se desprende de un estudio internacional de salud mental del Grupo AXA.
Los jóvenes de entre 18 y 24 años son los que afirman tener una peor situación mental, y es que el 25 por ciento percibe sufrir estados de depresión severos, y un 9 por ciento ansiedad, el mismo porcentaje que de los que tienen entre 24 y 35 años y el triple que los de 35 a 44 años; además, un 70 por ciento de estos jóvenes dice sufrir estrés.
Las mujeres también son más propensas a reconocer problemas de salud mental, pues la mitad de las encuestadas han mostrado una mala situación mental, frente al 36 por ciento de los varones.
Cabe destacar que el Índice de Salud Mental (MHI) español de 2024 ha mejorado "ligeramente" respecto a los dos años anteriores, con un 57 por ciento de los encuestados que afirman tener un buen estado de salud mental, frente a un 43 por ciento que presenta problemas; este índice se sitúa por encima de la media europea, región en la que destacan países como Suiza, Alemania o Francia.
"Los datos del último informe de AXA reflejan que la salud mental en España sigue siendo un problema de primer nivel al que todos tenemos que prestar más atención, sobre todo en colectivos más vulnerables como los jóvenes", ha afirmado la directora de Salud de AXA España, Ana Jiménez.
LA INCERTIDUMBRE COMO FACTOR QUE INFLUYE EN LA SALUD MENTAL
Entre los principales factores que incluyen en la salud mental de las personas, un 57 por ciento ha señalado la incertidumbre sobre el futuro de un mundo que cambia rápidamente (57 por ciento), la inestabilidad financiera y laboral (56 por ciento), la exposición constante a noticias negativas en los medios de comunicación (49 por ciento), la agitación social y política (47 por ciento) o la soledad y el aislamiento social (41 por ciento), entre otras cuestiones.
Una buena parte de la población reconoce tener problemas de salud mental y hasta un 72 por ciento considera que se encuentra bien informado sobre los profesionales de la salud a los que consultar en caso de experimentarlos, y un 62 por ciento cree saber qué hacer en caso de sufrir un problema de este tipo.
De hecho, un 58 por ciento se apoya en los profesionales de la salud como fuente de información respecto a la salud mental, mientras que un 33 por ciento se apoya en familiares y amigos, un 30 por ciento en fuentes digitales como sitios webs, blogs o foros, y un 22 por ciento en redes sociales.
Hasta un 62 por ciento de los participantes reconoce compartir sus problemas de salud mental con sus familiares y un 41 por ciento con amigos; más de la mitad de los encuestados ha consultado con un profesional sanitario el estado de su salud mental en los últimos doce meses.
En torno al 46 por ciento de los diagnósticos los realiza un psicólogo o un psiquiatra, mientras que un 32 por ciento los identifica un médico de cabecera; entre los motivos para no ser gestionado por un profesional sanitario, los encuestados han alegado el coste de las consultas médicas y de los tratamientos (28 por ciento), la percepción de que no tiene sentido y de que no les proporcionará mejoras (27 por ciento) o la creencia de que los problemas de salud mental no son lo suficientemente graves como para justificar esta atención médica (26 por ciento).
Para gestionar esta situación, un 45 por ciento se comunica con amigos y familiares, un 43 por ciento realizar ejercicio físico de forma regular, un 35 por ciento intenta sumergirse en un pasatiempo y un 32 por ciento mantiene una dieta nutritiva y equilibrada.
USO DE LA IA PARA TRATAR LOS PROBLEMAS DE SALUD MENTAL
Si bien España es uno de los países donde es más común usar medicación para tratar los problemas de salud mental (41 por ciento), están surgiendo herramientas de Inteligencia Artificial (IA) para abordar esta situación, y un 24 por ciento de los españoles ha reconocido usar chatbots de terapeuta virtual impulsado por IA que ofrece apoyo, orientación y estrategias de afrontamiento, o aplicaciones de bienestar mental y meditación que utiliza IA.
La cifra de jóvenes españoles que usan estas aplicaciones asciende hasta el 45 por ciento, aunque este dato se encuentra alejado de otros países, especialmente los asiáticos; si bien estas herramientas pueden ser de cierta utilidad, el vocal de la Junta Directiva de la División de Psicología Clínica y de la Salud del Consejo de la Psicología de España, Pedro Rodríguez, ha señalado su falta de "alma".
En ese sentido, ha resaltado que puede ayudar a realizar diagnósticos por su capacidad de recopilar y mostrar datos de forma inmediata, aunque lo hace sin tener en cuenta los "matices emocionales", razón por la que es importante la figura del profesional en salud mental.
DIFERENCIAR ENTRE REACCIONES EMOCIONALES Y TRASTORNOS MENTALES
Por otro lado, Rodríguez ha explicado la importancia de diferenciar entre reacciones emocionales ante situaciones adversas de los trastornos mentales reales, para lo que precisamente es necesario contar con los recursos suficientes en el sistema de salud.
"La ayuda que necesitamos no es para convertir nuestras reacciones en diagnósticos clínicos. Para ello, tiene que haber recursos suficientes, para que realmente podamos formular las demandas y los profesionales puedan decir si hay trastorno o no", ha añadido.
En relación a ello, ha lamentado que España tan solo cuenta con un ratio de cinco psicólogos por cada 100.000 habitantes, un número "insuficiente" para atender la actual demanda y que además se encuentra por debajo de la media europea, de 18 psicólogos por cada 100.000 habitantes.
Es por ello por lo que ha subrayado la necesidad de incorporar la figura del psicólogo al sistema de Atención Primaria, algo que reconoce que se está haciendo "a cuentagotas" y según la comunidad autónoma. Asimismo, cree necesario crear servicios de psicología clínica en la red hospitalaria española.
A pesar de ello, ha recordado que muchos problemas de salud mental están condicionados por los determinantes sociales, por lo que poner más psicólogos no solucionará el problema si no se acompañan de medidas de carácter social.
El especialista ha recalcado que el bienestar o el malestar va a estar relacionado con las expectativas y creencias de cada persona, por lo que "es importante tener expectativas realistas" y no creer que "no pueden ocurrir cosas malas, algo imposible".
"Es importante modular nuestras expectativas sobre la felicidad. Lo negativo existe y tenemos que aprender a gestionarlo", ha insistido Rodríguez.