El ayuno intermitente es la estrategia más utilizada
MADRID, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -
El 72 por ciento de españoles ha intentado perder peso al menos una vez en su vida y lo ha hecho, de media, unas siete veces, con diferencias significativas entre sexos, las mujeres tratan de adelgazar el doble de veces que los hombres y la media de pérdida en cada intento es de 6 kilos.
Así lo indica el informe 'Estrategias Rápidas de Pérdida de Peso en la Población Española', que han presentado este martes la Fundación MAPFRE y la Academia Española de Nutrición y Dietética.
Estos datos se han obtenido de un estudio realizado a partir de 3.150 entrevistas a mayores de 18 años, que tiene como objetivo analizar la percepción de los ciudadanos acerca de las estrategias de pérdida rápida de peso, identificar los factores que les influyen y evaluar sus implicaciones en la salud y en el mantenimiento del peso a largo plazo.
El informe revela que el 52 por ciento de la población adulta en España presenta sobrepeso u obesidad. En este sentido, el 53% de los españoles ha seguido alguna vez una dieta popular o milagro con el objetivo de perder peso, aunque solo el 21% del total de encuestados reconoce que era plenamente consciente de haberlo hecho.
Pese a que la evidencia científica respalda que la combinación de dieta y ejercicio es la mejor estrategia para perder peso, el 43 por ciento de los encuestados reconoce que ha eliminado los hidratos de carbono de su dieta; que ha utilizado productos dietéticos (13%); que se ha saltado dos o más comidas al día (12%), y que ha consumido laxantes, diuréticos y pastillas no recetadas (8%).
EL AYUNO INTERMITENTE ES LA DIETA MILAGRO MÁS UTILIZADA
El 30,3 por ciento de los encuestados ha utilizado el ayuno intermitente como estrategia para perder peso, lo que le convierte en la dieta milagro más empleada. El ayuno intermitente consiste en alternar periodos de ayuno con ventanas de alimentación. Además es la estrategia más reconocida en España, ya que un 80 por ciento de los encuestados asegura que la conoce.
Le sigue como estrategia más usada la dieta de muy bajo aporte calórico (20,4%), que implica reducir radicalmente la ingesta diaria de calorías. En tercera posición se encuentra la dieta detox (10,7%), basada en consumir principalmente líquidos, como zumos y batidos, entre otros, seguida de la dieta Dukan (10,6%), que consiste en la ingesta elevada de proteínas y la reducción contundente de hidratos de carbono. Entre las más frecuentes, sobresale, además, la dieta cetogénica (9,2%).
En este punto, el presidente de la Academia Española de Nutrición y Dietética, Giuseppe Russolillo, ha advertido de que este tipo de dietas, sin supervisión de un profesional, entrañan una serie de riesgos, algunos a corto plazo, como dolores de cabeza, mareos y estreñimiento, y otros, a largo plazo, como carencias nutricionales, hígado graso, cálculos renales, alteraciones hormonales y trastornos alimentarios, entre otros.
"Además, muchas de ellas suponen un mayor riesgo de muerte por cualquier causa o el riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular. Si el ictus o la causa de mortalidad fuera a la semana de empezar la dieta, posiblemente nadie haría dietas milagro. Pero el problema es que esto es un asesino silencioso, ocurre a muy largo plazo", ha alertado Russolillo.
Respecto al ayuno intermitente, el presidente de la Academia Española de Nutrición y Dietética ha asegurado que "no hay evidencia de que sea efectivo para la pérdida de peso como el mejor tratamiento". En este punto, ha aclarado que existen tratamientos de ayuno intermitente, bajo prescripción médica, que "pueden ser de interés en el caso de algunas patologías".
CASI EL 70% REALIZA DIETA SIN ACOMPAÑAMIENTO PROFESIONAL
El 69 por ciento de los que siguieron ayuno intermitente, dieta cetogénica y dietas de muy bajo aporte calórico lo hicieron sin acompañamiento sanitario, pero alrededor de la mitad consideraron que este tipo de dietas milagro deberían hacerse siempre bajo supervisión profesional y que su práctica pone a las personas en riesgo de carencias nutricionales.
Respecto a las personas más propensas a seguir este tipo de dietas, la investigación subraya que las mujeres, los jóvenes y las personas con obesidad son los grupos con mayor tendencia.
El informe también destaca que uno de los problemas más relevantes asociados a la pérdida rápida de peso es la alta tasa de recuperación del peso perdido. La evidencia recopilada en este estudio confirma que la gran mayoría de las personas que adelgazan terminan recuperando los kilos perdidos, ya sea total o parcialmente.
Este fenómeno del efecto rebote es una de las principales limitaciones de los métodos de pérdida de peso rápida y demuestra que estas estrategias no generan cambios que puedan mantenerse en los hábitos de vida.
CANARIAS Y MURCIA SON LAS CCAA DONDE MÁS DIETAS MILAGRO SE HACEN
Canarias (64%), Murcia (62%), Islas Baleares (61%) y la Comunidad Valenciana (60%) son las regiones que más practican las dietas milagro.
Por su parte, las regiones con mayor proporción de personas que han intentado perder peso son Navarra (79%), Canarias (79%), Murcia (79%), País Vasco (77%) y Comunidad Valenciana (76%).
Además, Castilla-La Mancha (50%), Aragón (44%), Murcia (42%) y País Vasco (41%) son las que registran mayor porcentaje de población con sobrepeso, y Extremadura (26%), Galicia y Andalucía (ambas con un 22%), las que registran mayores tasas de obesidad.
MÁS VEGETALES Y MENOS ANIMALES
Por último, Giuseppe Russolillo ha recalcado que la combinación de dieta y ejercicio es la mejor estrategia para perder peso. En este punto, ha aconsejado "comer más vegetales y menos animales".
"Lo cual no significa convertirnos en personas veganas o vegetarianas. El concepto es comer más vegetales, principalmente frutas, verduras, productos integrales, legumbres, frutos secos, aceites de semillas, aceites vegetales en general, y comer menos carnes, pescados, huevos, quesos y embutidos en general", ha detallado.
Así, Russolillo ha recomendado evitar soluciones rápidas, consultar con un profesional sanitario, optar por métodos graduales y desconfiar de las dietas restrictivas. "Cuando nos prometen resultados sin esfuerzo y en poco tiempo, debemos poner una bandera roja", ha advertido.
Al hilo, ha aconsejado adoptar cambios de estilo de vida duraderos, en lugar de soluciones temporales, y pedir ayuda a un profesional para elaborar un plan personalizado, que esté adaptado a las necesidades de la persona, que sea seguro y que le ayude en caso de estancamiento en la pérdida de peso.