MADRID, 28 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo estudio de la de la London School of Economics (Reino Unido) publicado en 'Frontiers in Computer Science' ha investigado si colocar los teléfonos inteligentes fuera de nuestro alcance mientras estamos en el trabajo influye en el uso del dispositivo para actividades no relacionadas con el trabajo.
ALEJAR EL MÓVIL NO REDUCE LA DISTRACCIÓN
"El estudio demuestra que guardar el teléfono inteligente podría no ser suficiente para reducir las interrupciones y la procrastinación, ni para aumentar la concentración", apunta el doctor Maxi Heitmayer, autor del artículo e investigador de la London School of Economics. "El problema no radica en el dispositivo en sí, sino en los hábitos y rutinas que hemos desarrollado con ellos".
En el estudio, se pidió a 22 participantes que trabajaran durante dos días en una sala privada e insonorizada, a la que llevaron los dispositivos que suelen usar para trabajar: un portátil y un teléfono, como mínimo. No modificaron la configuración de las notificaciones, y el investigador no controló en absoluto las que recibían.
Se exploraron dos entornos que solo diferían en la distancia entre el participante y su teléfono: en el primero, los teléfonos se colocaron sobre el escritorio desde el que trabajaban los participantes; en el segundo, el teléfono se colocó en un escritorio separado, a 1,5 metros de distancia.
¿MENOS ACCESO AL MÓVIL SIGNIFICA MÁS CONCENTRACIÓN?
La accesibilidad limitada a los teléfonos inteligentes provocó un menor uso de estos, pero en lugar de distraerse menos, los participantes centraron su atención en sus portátiles. En todas las condiciones, los participantes no dedicaron cantidades diferentes de tiempo al trabajo ni a actividades de ocio.
Además, los resultados mostraron que los teléfonos eran el dispositivo preferido para distraerse. "Es tu conexión con tus seres queridos y con el trabajo. Es tu sistema de navegación, tu despertador, tu reproductor de música y tu fuente de información. Como era de esperar, la gente recurre a la herramienta que lo hace todo", señala Heitmayer. "Aunque no tengas un propósito claro, sabes que tiene tus redes sociales y puede brindar entretenimiento". Si bien las computadoras pueden cumplir las mismas funciones, usar una es menos agradable al tacto y no son tan prácticas ni portátiles.
EL VERDADERO PROBLEMA: HÁBITOS, NO DISPOSITIVOS
"En mi investigación, quiero cambiar el discurso más allá de los debates centrados en los dispositivos", destaca Heitmayer. "El problema no es el smartphone en sí. Es lo que hacemos con él y, francamente, las aplicaciones las que generan y refuerzan estos hábitos".
Para optimizar el tiempo sin distracciones, se pueden configurar las notificaciones para que lleguen a horas específicas o silenciarlas por completo. Cualquier método que ayude a los usuarios a ser más conscientes de su tiempo es un paso en la dirección correcta, sustenta Heitmayer. A pesar de estas estrategias, advierte que, siendo realistas, no vamos a parar a usar nuestros teléfonos pronto. "Cada vez que hay un pequeño descanso, la gente revisa su teléfono, independientemente del sistema que tengan instalado. Y luego están las redes sociales, que son algo completamente diferente".
ESTRATEGIAS PARA GESTIONAR EL TIEMPO
"Cada día libramos una batalla muy desigual al usar nuestros teléfonos", continua Heitmayer. "Las cosas dentro de los teléfonos que más atraen la atención son desarrolladas por grandes corporaciones que se lucran enormemente de nuestra incapacidad para resistir la tentación de usarlos; todo esto es, literalmente, intencional".
Heitmayer también recalca que, en el futuro, debemos centrarnos en proteger a los usuarios, especialmente a los jóvenes. "Estos dispositivos son increíblemente útiles y pueden facilitar el aprendizaje y la creatividad, pero tienen un coste que a la mayoría de los adultos les cuesta afrontar, así que simplemente no podemos ignorarlo".
ESTRATEGIAS PARA GESTIONAR EL TIEMPO SIN DEPENDER DEL MÓVIL
- Activa el "Modo No Molestar" o "Focus Mode" para recibir solo notificaciones esenciales.
- Agrupa las notificaciones y revísalas en horarios específicos.
- Usa apps de control de tiempo como Forest, Freedom o Stay Focused.
- Establece zonas sin móviles (ejemplo: escritorio, comedor, dormitorio).
- Configura límites de uso en redes sociales y apps de entretenimiento.
- Aplica la regla de los 5 segundos antes de desbloquear el móvil sin motivo.
- Organiza la pantalla de inicio dejando solo apps esenciales.
- Usa la técnica Pomodoro: trabaja 25-50 min y descansa 5-10 min.
- Sustituye el móvil por herramientas físicas como un reloj o agenda.
- Analiza tu tiempo de uso diario con Bienestar Digital (Android) o Tiempo de Uso (iOS).
- Desactiva notificaciones innecesarias y elimina apps que no aporten valor.