MADRID 2 Abr. (EUROPA PRESS) -
Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC) y de la Universidad de Berna (Suiza) han publicado en la revista 'Circulation' cómo una lesión cardíaca paterna provoca alteraciones en la función cardíaca que hereda la siguiente generación.
Se sabe que un historial familiar de infarto de miocardio influye en el riesgo de enfermedad cardiovascular. Dicho riesgo es mayor cuando el daño cardíaco en los padres ocurre a una edad más temprana. Sin embargo, todavía se desconoce si el propio daño cardíaco puede ser un factor que influya en el sistema cardiovascular de la siguiente generación.
Cerca de 30.000 niños requieren cirugía cardíaca cada año en Europa. Por lo tanto, investigar la posibilidad de transmitir la 'memoria' del daño cardíaco en la primera infancia a la siguiente generación permitiría avanzar en nuestra comprensión de las enfermedades cardiovasculares y mejorar la forma en que realizamos la anamnesis.
El estudio, el grupo de la investigadora del CNIC y la Universidad de Berna, Nadia Mercader, analizó en un modelo experimental si una lesión cardíaca podría también generar un efecto heredable. Los resultados, explica Benedetta Coppe, de la Universidad de Berna y primera autora del estudio, mostraron que la descendencia de los ratones que sufrieron un daño cardíaco presentó alteraciones en la función cardíaca.
"La descendencia de los padres lesionados mostró diferencias en el desarrollo del corazón, con una expansión transitoria del ventrículo izquierdo durante las primeras semanas de vida. Esto nos sorprendió, ya que la única diferencia entre las crías era el hecho de que, en un grupo, el padre había sufrido una lesión cardíaca y, en el otro, el padre no estaba lesionado", ha explicado Coppe.
Además, la investigación muestra que los ratones también presentaron alteraciones en la respuesta al daño cardíaco, dependiendo de si su padre había sufrido una lesión o no. Indica Mercader que la descendencia de padres lesionados mostró un remodelado cardíaco mejorado (cambios en el tamaño, en la forma y en la función del corazón), asociado con un mayor volumen de sangre expulsada por el corazón por minuto.
UNA RECUPERACIÓN METABÓLICA MEJORADA
En situaciones normales, explica la investigadora ,después de un daño cardíaco, el corazón utiliza glucosa como fuente de energía en lugar de lípidos, lo que lleva a una acumulación de lípidos en el tejido cardíaco. "Curiosamente, la descendencia de padres lesionados acumuló menos lípidos en el tejido cardíaco después de la lesión cardíaca y se observó una mayor cantidad de lípidos en la circulación sanguínea. En conjunto, estas observaciones sugieren una recuperación metabólica mejorada después de la lesión cardíaca", señala.
En general, los cambios observados en la descendencia de padres lesionados indican que una intervención quirúrgica en el corazón realizada en las primeras etapas de la vida deja una 'memoria" duradera que eventualmente puede transmitirse de una generación a otra.
Las investigadores reconocen que estos hallazgos abren el camino a una mejor comprensión de los impactos de las enfermedades cardíacas y resaltan la posible importancia de incluir el historial quirúrgico familiar al realizar la anamnesis del paciente.
Este proyecto ha recibido financiación del programa de investigación e innovación Horizonte 2020 de la Unión Europea -subvención No. 819719- y de una Beca Interdisciplinaria (UniBeAQ20 ID Grant) de la Universidad de Berna.