Evitar actividades al aire libre o usar mascarilla, consejos de farmacéuticos para afrontar altos niveles de polen

Archivo - Alergia, polen.
Archivo - Alergia, polen. - GOXY89/ISTOCK - Archivo
Publicado: miércoles, 2 abril 2025 17:12

MADRID 2 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Consejo General de Colegios Farmacéuticos ha recomendado evitar salidas al campo o realizar actividades al aire libre en los días de mayor pico de niveles de polen, especialmente en un año en el que las "abundantes" lluvias de marzo pueden propiciar que se adelante e intensifique la polinización de algunas plantas, derivando en una sintomatología más fuerte de las alergias al polen.

Tampoco es aconsejable cortar el césped y podar en este tipo de días, en los que viajar en coche se debe hacer con las ventanillas subidas.

Para limitar la exposición al polen, los farmacéuticos han recomendado igualmente usar gafas de sol y mascarilla en exteriores, así como utilizar purificadores de aire y filtros antipolen dentro de la casa.

Por otro lado, han instado a evitar el consumo de antihistamínicos y alcohol u otras sustancias que pueden provocar somnolencia, como los sedantes o los hipnóticos, para que no potenciar el adormecimiento que puede llegar a provocar este fármaco.

Para evitar otro tipo de interacciones, los farmacéuticos han aconsejado no combinar estos medicamentos con otras sustancias que se metabolicen por la misma vía, como algunos antibióticos, antidepresivos o antifúngicos.

Del mismo modo, han considerado necesario prestar "especial precaución" en personas mayores de 65 años y niños, quienes deben ser prevenidos de tomar la medicación con comidas muy grasas o zumos de frutas, ya que pueden afectar a la biodisponibilidad del fármaco, siendo mejor optar por ingerir los comprimidos con un vaso de agua.

Los antihistamínicos de segunda generación (bilastina, cetirizina, desloratadina, ebastina, fexofenadina, levocetirizina, loratadina, mequitazina, mizolastina y rupatadina) suelen ser los más usados para tratar los síntomas de la alergia, pues son más "selectivos" y provocan "menos somnolencia y reacciones adversas" que los de primera generación.

La mayoría se toman en una única dosis diaria por vía oral en forma de comprimidos y, si bien alivian los síntomas, no llegan a actuar sobre la causa que origina la alergia; para los casos más graves se pueden administrar vacunas antialérgicas individualizadas de dosis repetidas lo largo de varios años de un extracto que contiene la sustancia alérgena, restableciendo así el equilibrio de la respuesta inmunitaria.

Para aliviar los síntomas nasales se puede recurrir a los corticoides o antihistamínicos y sus combinaciones en espray por vía nasal (mometasona, fluticasona, budesonida, beclometasona o levocabastina y azelastina); para los síntomas oculares se encuentran los colirios antihistamínicos (levocabastina, azelastina, olopatadina y epinastina); y para tratar el asma bronquial se pueden usar inhaladores con broncodilatadores y corticoides, aunque siempre sujetos a prescripción médica.

Para un correcto uso de los inhaladores, el farmacéutico puede explicar a cada persona las dudas relacionadas y las pautas necesarias para una correcta técnica inhalatoria, garantizando la eficacia del tratamiento.

Además, puede ofrecer información sobre los síntomas de la alergia y del resfriado para evitar que ambos procesos se confundan, teniendo siempre en cuenta que corresponde al médico la facultad de diagnosticar y discernir si se trata de una enfermedad u otra; hay que tener en cuenta que el resfriado puede cursar con fiebre y tos acompañada de expectoración, sin producir conjuntivitis, y no mejora con los días de lluvia, ni empeora con el viento ni tiene carácter estacional, como sí sucede en la alergia.

Contador