Incluso los estadounidenses más ricos enfrentan una esperanza de vida más corta que sus homólogos europeos

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Publicado: jueves, 3 abril 2025 7:50

MADRID 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los estadounidenses tienen tasas de supervivencia más bajas que los europeos en todos los niveles de riqueza, según afirma un estudio realizado por investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Brown (Estados Unidos). El trabajo también detalla los factores que impulsan esta disparidad, según se recoge en 'New England Journal of Medicine'

Al comparar las tasas de riqueza y supervivencia en los EEUU con las de Europa, los investigadores descubrieron que, durante un período de 10 años, los estadounidenses de todos los niveles de riqueza tenían más probabilidades de morir que sus contrapartes europeas.

El análisis comparó datos de más de 73.000 adultos en EEUU y diferentes regiones de Europa, de entre 50 y 85 años en 2010, para determinar cómo la riqueza afecta la probabilidad de morir. Los resultados revelaron que las personas con mayor riqueza tienden a vivir más que las personas con menor riqueza, especialmente en EE. UU., donde la brecha entre ricos y pobres es mucho mayor que en Europa.

Los datos comparativos también mostraron que, en todos los niveles de riqueza en EEUU, las tasas de mortalidad eran más altas que en las zonas europeas estudiadas por los investigadores. Los estadounidenses más ricos del país tienen, en promedio, una esperanza de vida más corta que los europeos más ricos; en algunos casos, los estadounidenses más ricos tienen tasas de supervivencia comparables a las de los europeos más pobres en zonas occidentales de Europa, como Alemania, Francia y los Países Bajos.

La esperanza de vida en Estados Unidos ha disminuido en los últimos años, según la autora del estudio, Irene Papanicolas, profesora de Servicios, Políticas y Prácticas de Salud en Brown. Así, el estudio ofrece un panorama más detallado de la esperanza de vida en diferentes grupos demográficos de Estados Unidos en comparación con diferentes partes de Europa.

"Los hallazgos son un duro recordatorio de que incluso los estadounidenses más ricos no están a salvo de los problemas sistémicos que contribuyen a una menor esperanza de vida en EEUU, como la desigualdad económica o factores de riesgo como el estrés, la dieta o los riesgos ambientales", afirma Papanicolas, directora del Centro para la Sostenibilidad del Sistema de Salud de la Escuela de Salud Pública.

"Si queremos mejorar la salud en EEUU, necesitamos comprender mejor los factores subyacentes que contribuyen a estas diferencias, en particular entre grupos socioeconómicos similares, y por qué se traducen en diferentes resultados de salud entre países", señala.

Según el estudio, las personas del cuartil más rico tuvieron una tasa de mortalidad un 40% inferior a la de las personas del cuartil más pobre. Las personas de Europa continental fallecieron a tasas aproximadamente un 40% inferiores a las de los participantes en EEUU durante el período del estudio.

Los participantes del sur de Europa tuvieron tasas de mortalidad estimadas aproximadamente un 30% inferiores a las de los participantes estadounidenses durante el período del estudio, mientras que los participantes de Europa del Este las tuvieron entre un 1% y un 20% inferiores.

"Descubrimos que la posición que ocupas en la distribución de la riqueza de tu país influye en tu longevidad, y tu posición en tu país en comparación con la de otros en el suyo también es importante", agrega la autora del estudio, Sara Machado, investigadora del Centro para la Sostenibilidad del Sistema de Salud de Brown. "Mejorar los resultados de salud no es solo un desafío para los más vulnerables; incluso quienes se encuentran en el cuartil superior de riqueza se ven afectados".

El estudio, que analizó datos del Estudio de Salud y Jubilación de EEUU y la Encuesta Europea de Salud, Envejecimiento y Jubilación, subraya cómo la debilidad de las redes de seguridad social y las disparidades estructurales en EEUU pueden contribuir a tasas de supervivencia más bajas en todos los grupos de ingresos. Estas deficiencias afectan desproporcionadamente a los residentes más pobres, pero en última instancia dejan incluso a los estadounidenses más ricos en una situación de mayor vulnerabilidad que sus homólogos europeos, argumentaron los investigadores.

El estudio señala cómo factores culturales y conductuales sistémicos, como la dieta, el tabaquismo y la movilidad social, también pueden influir. Por ejemplo, las tasas de tabaquismo y la residencia en zonas rurales, ambas vinculadas a una peor salud, fueron más comunes en EEUU.

Los investigadores también destacan un "efecto supervivencia" en EEUU, donde las personas más pobres con peores resultados de salud tenían mayor probabilidad de morir prematuramente, dejando una población más sana y rica a medida que avanza la edad. Esto crea la ilusión de que la desigualdad de la riqueza disminuye con el tiempo, cuando en realidad se debe en parte a la muerte prematura de los estadounidenses más pobres.

"Nuestro trabajo anterior ha demostrado que, si bien la desigualdad de riqueza se reduce después de los 65 años en Estados Unidos y Europa, en Estados Unidos se reduce porque los estadounidenses más pobres mueren antes y en mayor proporción", incide Papanicolas.

Los investigadores aportan que los hallazgos ofrecen una visión aleccionadora de los resultados de salud en Estados Unidos y un llamado a la acción para que los responsables de las políticas aborden la creciente brecha entre riqueza y mortalidad con políticas que tengan un enfoque más amplio que las deficiencias del sistema de salud.

"Si observamos otros países, vemos que hay mejores resultados, lo que significa que podemos aprender de ellos y mejorar", finaliza Machado. "No se trata necesariamente de gastar más, sino de abordar los factores que pasamos por alto, lo que podría generar beneficios mucho mayores de los que creemos".

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