Eso se traduce en menor mortalidad prematura
BARCELONA, 27 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un estudio de la Societat Catalana de Medicina Familiar i Comunitària (Camfic) ha revelado que las personas inmigrantes en situación de sinhogarismo son más jóvenes y presentan mejores condiciones de salud que las autóctonas.
Eso se traduce en una tasa de mortalidad prematura más baja, por lo que la inmigración emerge como factor protector, contradiciendo algunas percepciones comunes sobre la salud de las personas inmigradas en contextos vulnerables, según recoge un comunicado de la Camfic de este miércoles.
Por el contrario, el estudio ha identificado la edad, la adicción al alcohol y el hecho de ser nacido en España como factores "significativamente asociados" a una mayor mortalidad.
El diseño del estudio fue observacional, analítico, longitudinal y prospectivo, con un seguimiento de 15 años de una cohorte de 855 personas identificadas durante el año 2006.
El análisis se realizó en un centro de atención primaria, con la colaboración de servicios sociales, así como servicios de salud mental y adicciones; se recogió información clínica y sociodemográfica de las historias clínicas y sociales de las personas participantes, con datos actualizados en 2022.
DINÁMICAS SOCIALES Y SANITARIAS
El médico de familia de Camfic Franc Calvo explica que el estudio es una aportación a la comprensión de las dinámicas "sociales y sanitarias" dentro de la población vulnerable, y pone de relieve la importancia de tener en cuenta las características específicas de los inmigrantes en las estrategias de salud pública y de apoyo social.
Calvo ha precisado también que otros estudios han determinado que la ventaja de salud de los inmigrantes se extingue a los seis años de llegada al país de origen, por lo que es "importante" aplicar estrategias preventivas en materia de salud y exclusión residencial.