Probióticos para la esquizofrenia: estudio revela beneficios en inflamación y síntomas

Archivo - Trastorno mental.
Archivo - Trastorno mental. - KATARZYNABIALASIEWICZ/ ISTOCK - Archivo
Publicado: miércoles, 2 abril 2025 14:13

MADRID 2 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un estudio en el que han participado investigadores de la Universidad Europea ha destacado que la suplementación con probióticos podría ayudar a reducir de forma significativa los niveles de inflamación en pacientes diagnosticados de esquizofrenia, lo que mejoraría los síntomas psicóticos y reduciría los efectos secundarios metabólicos de los antipsicóticos, aumentando con ello su bienestar.

"Sabemos que la inflamación afecta al cerebro alterando la comunicación entre neuronas y la producción de neurotransmisores clave, como la dopamina o el glutamato", ha explicado la profesora de Psicología de la Universidad Europea Verónica Romero, una de las autoras de este estudio.

Además, diversos trabajos han encontrado que las personas con esquizofrenia presentan niveles elevados de ciertos marcadores inflamatorios que contribuyen a la aparición de alucinaciones, delirios o dificultades para concentrarse, que pueden derivar a su vez en otros síntomas más difíciles de tratar, como la apatía o la falta de motivación.

A partir de estas informaciones, el nuevo estudio se ha centrado en investigar el uso de probióticos como complemento en el tratamiento de la esquizofrenia, en el contexto del llamado eje microbiota-intestino-cerebro, que describe la relación bidireccional entre la microbiota intestinal, el sistema nervioso y el cerebro.

Según ha revelado, después de 12 y 14 semanas de suplementación con probióticos, se observa una reducción significativa en los niveles de proteína C reactiva (PCR), un indicador de inflamación sistémica. La cepa más utilizada en los estudios fue 'Lactobacillus acidophilus'.

RECOMENDACIONES ALIMENTARIAS

Para regular esta inflamación, Romero ha recomendado seguir una dieta rica en fibra, polifenoles y ácidos grasos omega-3, que incluya un alto consumo de frutas, verduras, legumbres y frutos secos, así como alimentos fermentados como yogur, kéfir y kimchi. Además, se debe reducir la ingesta de alimentos ultraprocesados, ricos en azúcares, harinas refinadas y grasas saturadas, ya que pueden aumentar la inflamación y empeorar los síntomas de esquizofrenia.

En esta línea, ha señalado que dietas como la mediterránea se asocian a una reducción en la incidencia de trastornos mentales, entre otras patologías.

Respecto a los perfiles de pacientes que podrían beneficiarse más de este tipo de intervención, el estudio apunta a aquellos con niveles elevados de inflamación y a personas recién diagnosticadas. "Intervenir en fases tempranas podría prevenir alteraciones más profundas asociadas al deterioro progresivo", ha resaltado la investigadora.

Pese a los prometedores resultados, Romero se ha mostrado cauta debido al carácter multifactorial de la esquizofrenia y a la falta de investigación sobre los probióticos. "La modulación de la inflamación a través de probióticos podría ser una herramienta complementaria, pero aún queda mucho por investigar antes de hacer recomendaciones clínicas", ha aseverado.

Los próximos estudios trabajarán en la identificación de las cepas probióticas más efectivas, junto a su dosis y tiempo de tratamiento necesarios. Asimismo, estudiarán la interacción de los probióticos con los tratamientos antipsicóticos y determinarán marcadores biológicos para predecir la respuesta.

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